Hay caminos que no se recorren con los pies, sino con la memoria.
En esta experiencia, el visitante cruza el umbral del edificio para emprender un recorrido inspirado en la cosmovisión mexica y en la figura de Xólotl, el perro que acompaña a las almas en su tránsito hacia el Mictlán.
A través de diferentes salas, atmósferas e intervenciones inmersivas, cada visitante recorrerá un viaje simbólico que transita entre la vida, el umbral, el viaje, el Mictlán, la memoria y el regreso. La arquitectura del edificio se transforma en un escenario donde la luz, el sonido, las imágenes y la presencia de Xólotl acompañan cada paso.
Inspirada libremente en el imaginario del viaje hacia el inframundo, la experiencia no busca representar literalmente los nueve niveles del Mictlán, sino reinterpretar sus símbolos y emociones para construir un recorrido contemporáneo, sensorial y profundamente evocador.
Un proyecto de Milpa Projetcs
Una experiencia pensada completamente en ser modular, que puede adaptarse, reconfigurarse o trasladarse a distintos espacios, manteniendo su esencia narrativa, identidad visual y elementos clave. Esto permite ajustar dimensiones, distribución, número de estaciones, tecnologías y dinámicas según las características de cada sede.
De esta manera, el proyecto puede crecer o reducirse de acuerdo con el espacio disponible, convirtiéndose en una experiencia flexible, escalable y replicable, capaz de conservar el mismo concepto y recorrido emocional en diferentes escenarios.
Experiencias
Experiencia uno
A través del videomapping sobre la fachada del edificio, la arquitectura se transforma en un gran lienzo de luz, color y movimiento. Los xoloitzcuintles, el cempasúchil y los símbolos que acompañarán al visitante a lo largo del recorrido cobran vida a gran escala.
Esta primera intervención funciona como puerta de entrada a la experiencia, estableciendo desde el inicio la atmósfera, los códigos visuales y la narrativa que conectará cada una de las experiencias posteriores.
Experiencia dos
El guardián aparece, el camino se revela y la experiencia comienza a tomar forma.
El visitante se encuentra con un busto monumental de Xólotl, quien se presenta como el guardián que lo acompañará a lo largo del recorrido.
A través del videomapping, la escultura cobra vida mediante símbolos, luces y proyecciones que introducen al visitante en la narrativa y anticipan el viaje que está por comenzar.
Experiencia tres
Con el guardián presente, comienza el tránsito.
El visitante entra en un espacio sensorial donde el suelo se transforma en un río de luz y movimiento. Una proyección de agua guía el camino entre barcas tradicionales de Michoacán, mientras la niebla envuelve el espacio y el aroma a copal acompaña cada paso el recorrido hacia el Mictlán, llevando al visitante de lo tangible a lo simbólico y sumergiéndolo en la atmósfera del viaje.
Experiencia cuatro
Una gran escultura del xoloitzcuintle se convierte en un símbolo de encuentro entre quienes están aquí y quienes ya partieron.
Los visitantes podrán escribir en listones los nombres de sus seres queridos a quienes desean recordar y recibir durante el Día de Muertos, para después colgarlos en el xolo, creando poco a poco una pieza colectiva llena de memoria, amor y significado.
Experiencia cinco
Xolos suspendidos entre las ramas, iluminados y flotando como fantasmas, aparecen entre el follaje junto a esferas de cempasúchil que llenan el espacio de luz y color.
Una instalación que invita a detenerse y mirar hacia arriba, donde los guardianes parecen habitar entre este mundo y el otro, acompañando el camino de las almas en su viaje.
Experiencia seis
Un altar de muertos dedicado a Xólotl y a la memoria. Entre velas, flores de cempasúchil, figuras de xoloitzcuintles y elementos tradicionales, el espacio se convierte en un punto de encuentro entre quienes están y quienes permanecen en el recuerdo.
Un momento para detenerse, honrar la memoria y cerrar el viaje, recordando que todo camino deja una huella y toda despedida también puede ser un regreso.
Experiencia siete
Una galería donde Xólotl se multiplica a través de la mirada de distintos artistas. Pintura, escultura, ilustración y diferentes técnicas y medios dan vida a interpretaciones únicas del xoloitzcuintle, creando un diálogo entre tradición, arte y contemporaneidad.
Cada obra presenta una nueva forma de mirar al guardián: como símbolo, compañero, guía y memoria viva de una cultura que continúa transformándose.
Experiencia ocho
Un espacio para participar, crear y llevarse una parte de la experiencia. Los visitantes podrán explorar talleres de cerámica inspirados en el xoloitzcuintle, crear guirnaldas y elementos decorativos, además de conocer y convivir con criadores y expertos de perros xoloitzcuintles.
Una experiencia más cercana y participativa que conecta la tradición con las manos, el aprendizaje y el encuentro con uno de los guardianes más emblemáticos de la cultura mexicana.
Xólotl nos guía, la memoria nos acompaña
y el camino nos transforma.